Melipilla.– En tiempos en que la memoria y la identidad local requieren nuevos espacios para su cultivo, el pasado sábado 25 de octubre se realizó en la antigua casona de Carmen Bajo el “XI Encuentro Herencia Cultural en Melipilla”, instancia organizada por la Fundación Alejandro Venegas Carus y el Centro Cultural Casa Taller Arawi, con el objetivo de fortalecer y rescatar el patrimonio cultural de la comuna.
El encuentro —que reunió a una docena de expositores y cerca de 50 asistentes— se extendió desde las 9:30 hasta las 18:30 horas bajo la provocadora consigna “La Historia no sirve para nada” y la pregunta “¿Por qué y para qué conocer el pasado?”. A lo largo de la jornada se compartieron reflexiones y miradas sobre la memoria, la identidad y el valor del conocimiento histórico, en un ambiente marcado por la participación de especialistas, cultores y público general.
Entre los asistentes se contó con la presencia del Delegado Presidencial Provincial, Bastián Alarcón, su jefa de gabinete Claudia Montero, el académico Juan Pablo Conejeros (Universidad San Sebastián), el poeta Ángel Conejeros (Ateneo Juan Francisco González), el profesor Raúl González, presidente del Colegio de Profesores, y el docente Felipe Trujillo, junto a una entusiasta concurrencia de jóvenes, artesanos y promotores del patrimonio melipillano.
Un homenaje a la historia viva
Uno de los momentos más destacados fue la ponencia “¿Se rehace la Historia?”, presentada por Horacio Hernández Anguita, presidente de la Fundación Roberto Hernández Cornejo, quien viajó desde Talca para participar del encuentro. En su exposición, recordó la figura de su abuelo, Roberto Hernández Cornejo (1877–1966), nacido en Melipilla y fallecido en Valparaíso, reconocido periodista, escritor, bibliófilo e historiador, además de haber sido director y conservador de la Biblioteca Pública N° 1 Santiago Severin de Valparaíso.
Durante su intervención, Hernández señaló:
“Roberto Hernández Cornejo nos muestra que el estudio de la historia es dinámico. No es una doctrina granítica. La historiografía está en permanente revisión, evolución y desarrollo. En este sentido, la historia se rehace una y otra vez, porque cada generación tiene nuevas preguntas, ideas y aspiraciones frente a su pasado”.
Sus palabras resonaron con fuerza entre los asistentes, que valoraron el enfoque humanista y pedagógico de la exposición, al tiempo que reforzaron el propósito del encuentro: entender la historia como un saber vivo y transformador, capaz de renovar la mirada sobre la comunidad y sus raíces.
Un espacio que fortalece la identidad local
El profesor Juan Pablo Conejeros y el dirigente Raúl González coincidieron en destacar la relevancia de iniciativas como esta, subrayando que “pocas instancias reúnen a tantos especialistas e investigadores comprometidos con la herencia cultural local”. Ambos felicitaron a los organizadores y agradecieron la participación de Hernández Anguita, cuya intervención —dijeron— “reavivó el orgullo por uno de los hijos ilustres de Melipilla”.
El XI Encuentro Herencia Cultural se consolidó así como una plataforma de diálogo intergeneracional, donde confluyeron la historiografía, el canto a lo divino y humano, la museística y el documentalismo, en torno a una misma convicción: la necesidad de conocer y valorar el pasado para proyectar un futuro con sentido y pertenencia.
En palabras de varios asistentes, la cita dejó sembrada la idea de continuar estrechando vínculos entre instituciones, investigadores y vecinos, para que Melipilla siga siendo un referente en la defensa y difusión de su patrimonio cultural.




