Historia, Periodismo y Patrimonio: Seminario reflexionó sobre nuevas prácticas culturales, a partir de Roberto Hernández

Historia, Periodismo y Patrimonio: Seminario reflexionó sobre nuevas prácticas culturales, a partir de Roberto Hernández

Con una ponencia dedicada a la transformación de las bibliotecas en los recintos penitenciarios, se inauguró este jueves 5 de junio una nueva edición del Seminario sobre Historia, Periodismo y Patrimonio «Roberto Hernández Cornejo», realizado en el Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. La jornada, que congregó también como coorganizadores a la Escuela de Periodismo y a  la Fundación que lleva el nombre del destacado periodista e historiador, abrió un espacio de reflexión interdisciplinario sobre el legado de Hernández Cornejo y su vigencia en los debates contemporáneos.

Una de las presentaciones inaugurales estuvo a cargo de la profesional Bernardita Simián, quien dio cuenta de la evolución de las bibliotecas carcelarias y su papel en los procesos de rehabilitación. Simián explicó cómo estos espacios han comenzado a incorporar un diseño más humanizado y motivador, que facilita el acceso abierto a los libros mediante exhibiciones atractivas y mobiliario especializado. Además, señaló que la lectura dentro de estos recintos ha adquirido un rol relevante en la obtención de beneficios penitenciarios, incluyendo la posibilidad de acceder a libertad condicional.

La instancia, inaugurada por el director del Instituto de Historia, Ricardo Iglesias,  también ofreció una mirada patrimonial al trabajo de conservación que se realiza en la Universidad de Valparaíso. Ángela Herrera, una de las ponentes, abordó el proceso de cuidado y restauración de materiales históricos, entre los que destacó la colección de cintas magnetofónicas y discos de la radio Valentín Letelier. Dichos archivos, hoy catalogados y resguardados, permanecen en el Centro de Extensión de la UV y representan un valioso acervo de la historia sonora de la región.

El seminario contó en primer lugar con la ponencia del abogado y profesor de Derecho,  Gonzalo Severin, quien hizo recuerdos familiares. En su intervención, se refirió a la figura de su antepasado Santiago Severin, recordado por la donación del edificio que alberga la Biblioteca Severin, junto a la Plaza Victoria, con el propósito de fomentar la educación y el acceso al conocimiento entre los jóvenes de Valparaíso. Gonzalo Severin compartió detalles poco conocidos sobre la relación entre Santiago Severín y Roberto Hernández Cornejo, una alianza marcada por su compromiso común con el desarrollo cultural de la ciudad. Ambos coincidieron en la necesidad de contar con un espacio digno y adecuado para la promoción de la lectura, lo que dio origen a una colaboración fructífera en favor de la educación porteña.

Especial interés tuvo la intervención del profesor Fernando Rivas Inostroza, académico de la Escuela de Periodismo, quien abordó el tránsito simbólico desde la figura del “roto chileno” hacia el hincha de fútbol contemporáneo. Basándose en el análisis del libro de Roberto Hernández Cornejo sobre el «roto», Rivas planteó que este personaje popular encuentra una prolongación en la pasión y pertenencia que moviliza a las barras futboleras. Asimismo, subrayó la ausencia de una figura femenina equiparable, sugiriendo que la trabajadora doméstica podría asumir ese rol en el imaginario social.

La figura de Roberto Hernández fue objeto de una revisión crítica durante el seminario. Horacio Hernández, presidente de la Fundación que conserva el legado de su abuelo, recordó el compromiso social del periodista, a quien definió como un conservador revolucionario. En su intervención destacó el papel activo que tuvo en la denuncia de la masacre de la Escuela Santa María de Iquique, aportando documentos y testimonios que permitieron reconstituir los hechos con fidelidad histórica.

OBRA Y TRASCENDENCIA DE HERNANDEZ

A esta misma mesa se sumaron las intervenciones del historiador Piero Castagneto y del periodista Diego Grez. Castagneto realizó un detallado recorrido por la producción literaria y periodística de Hernández Cornejo, destacando no solo su célebre obra sobre el roto chileno, sino también textos fundamentales como el que relata la fiebre del oro en California, donde se detallan con rigurosidad los viajes y la participación de chilenos en ese proceso migratorio del siglo XIX. Asimismo, propuso la reedición de Valparaíso en 1827, argumentando la oportunidad especial que ofrece el bicentenario en dos años más, pues aparece como  una oportunidad histórica para recuperar una mirada temprana sobre los albores de la República. En su análisis, Castagneto resaltó el carácter conservador del autor, así como su notable precisión lingüística y descriptiva.

Por su parte, Diego Grez aportó una reflexión sobre el periodismo de Hernández, subrayando que su capacidad interpretativa y profundidad analítica ofrecen un modelo valioso para el ejercicio periodístico actual, especialmente en un contexto en que muchos medios carecen del rigor necesario para comprender los fenómenos contemporáneos. Grez concluyó que estudiar a Hernández no solo es un ejercicio histórico, sino también una escuela para el presente.

La mesa fue moderada por el director de la Escuela de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Claudio Elórtegui Gómez, quien compartió una reflexión sobre el presente y futuro del periodismo, especialmente en un escenario marcado por la creciente digitalización y la irrupción de la inteligencia artificial. Elórtegui advirtió que estas transformaciones están modificando de manera radical tanto las condiciones laborales como las dinámicas de producción de contenidos, al mismo tiempo que generan una oferta informativa más fragmentada y algorítmica. No obstante, el académico también destacó las oportunidades inéditas que esta transición tecnológica abre para el desarrollo de la profesión, manifestando un renovado interés en cómo los periodistas podrán redefinir su rol en medio de este proceso de cambio acelerado.

El encuentro también permitió reflexionar sobre las dinámicas urbanas entre Santiago y Valparaíso, entendidas como ciudades en conurbación simbólica y práctica, unidas por “vasos comunicantes” que intensifican su interdependencia. Otra mesa de trabajo abordó el proyecto de digitalización del diario La Unión, histórico medio porteño, cuyos ejemplares son custodiados por el Instituto de Historia de la PUCV. Gracias al esfuerzo de su biblioteca, el archivo ha comenzado a ser digitalizado, lo que permitirá su acceso público y su conservación a largo plazo.

La jornada concluyó con una mesa en la que tres profesionales e investigadores de historia, abordaron la etapa de la infancia en los medios de comunicación, particularmente respecto de las representaciones sociales del trabajo infantil en los tiempos de la Cuestión Social en Chile ( 1880-1920), que corresponde a los períodos de juventud de Roberto Hernández y de su accionar en distintos medios de esa época.

Todas las presentaciones, junto con rememorar la obra y trascendencia del historiador, periodista y bibliófilo, tuvieron como virtud abrir nuevas preguntas sobre el vínculo entre memoria, identidad y patrimonio. Con esta diversidad de enfoques, el seminario confirmó que la figura de Roberto Hernández Cornejo continúa siendo una plataforma fecunda para examinar los cruces entre historia social, cultura popular y comunicación.

EXPOSICION DE CLICHES

Paralelamente, en la biblioteca de la nueva casa del Instituto de Historia, en calle Traslaviña 365, se presentó una valiosa exposición de clichés históricos, piezas clave en la comunicación visual chilena de la era de la linotipia. La muestra permite al visitante experimentar de manera directa el funcionamiento de estos antiguos sistemas de impresión, compuestos por grabados y huecograbados que facilitaban la reproducción de imágenes en la prensa escrita desde fines del siglo XIX hasta bien entrada la década de 1970.

Entre las piezas destacadas se encuentra el cliché utilizado para ilustrar El roto chileno, una de las obras más emblemáticas de Roberto Hernández Cornejo. La diseñadora y restauradora Andrea Hermans explicó el proceso técnico tras estas matrices, incluyendo el uso de los tres colores primarios para lograr representaciones policromáticas, un procedimiento que exigía precisión y gran esfuerzo en condiciones materiales limitadas.

Hermans también destacó cómo estas técnicas fueron apreciadas tanto por periodistas como por lectores, al punto de constituirse en una verdadera tradición visual de la prensa nacional, hasta su reemplazo definitivo por el sistema Offset en las últimas décadas del siglo XX. La exposición, además de ser un aporte documental, funcionó como un homenaje a la materialidad del periodismo en su fase artesanal y pre-digital.

Hermans, además, ha desempeñado un relevante trabajo patrimonial a través de su colaboración con el Fondo Margot Loyola, en cuyo contexto debió preservar, restaurar y ordenar una importante colección musical de origen familiar. Esta colección, compuesta por partituras y objetos musicales que documentan el desarrollo artístico de una familia chilena, fue donada a la universidad y actualmente se encuentra resguardada bajo los cuidados de dicho fondo, como testimonio vivo de la tradición musical nacional.